Este artículo ha sido traducido con la ayuda de IA.
Lo más importante en breve:
- El cambio de pelaje es un proceso natural en el que los caballos reemplazan su espeso pelaje de invierno por un vestido de verano más delgado
- Las hormonas y la duración de la luz diurna controlan el cambio de pelaje, que generalmente ocurre entre febrero y mayo
- El cepillado regular ayuda al cambio de pelaje y fomenta la salud de la piel del caballo
- Una alimentación equilibrada ayuda al caballo a afrontar el cambio de pelaje sin problemas
- Se requiere atención especial en caballos con problemas de piel o alergias
El proceso biológico del cambio de pelaje
El cambio de pelaje es un proceso complejo y que consume mucha energía para los caballos, que ocurre cada año. Está controlado principalmente por dos factores: las hormonas del caballo y la duración del día de luz. Cuando la duración de la luz aumenta, comienza en el caballo un proceso hormonal que inicia el cambio del pelaje de invierno más grueso a un vestido de verano más ligero.
Durante esta fase, el caballo puede necesitar apoyo adicional. El cambio de pelaje representa una carga significativa para el organismo, por lo que los propietarios deben tener en cuenta aspectos importantes para que la transición sea lo más cómoda posible para el animal.
Por qué es tan importante el cambio de pelaje
El pelaje de un caballo es más que una simple capa protectora. Regula la temperatura corporal, protege contra las condiciones climáticas y proporciona información sobre el estado de salud del animal. La transición de un pelaje de invierno grueso y cálido a uno de verano más delgado es un proceso biológico complejo que subraya la capacidad de adaptación de los caballos a los cambios estacionales. Ninguna manta térmica es tan efectiva para proteger al caballo de las inclemencias del tiempo como su pelaje natural de invierno.
Apoyo mediante un cepillado correcto
El cepillado juega un papel central durante el cambio de pelaje. Puedes ayudar significativamente a tu caballo a eliminar los pelos que están en caída mediante un cepillado regular y completo. Es importante usar una combinación de diferentes herramientas de cepillado. Un rastrillo de goma ayuda a soltar el pelo suelto, y un cardador elimina los pelos sueltos. Actualmente, varios fabricantes ofrecen cepillos especiales para facilitar aún más el peinado del pelaje de invierno. Prueba diferentes métodos para ver cuál funciona mejor para ti y tu caballo.
Se recomienda dedicar al menos 15 a 20 minutos diarios al cepillado. Comienza con movimientos circulares en contra del sentido de crecimiento del pelaje para soltar la mayor cantidad de pelos sueltos posible. Después de un cepillado exhaustivo, usa el cardador siguiendo la dirección del crecimiento para quitar los pelos aflojados. Limpia el cardador después de cada pasda con el rastrillo para eliminar pelos y polvo. Esta técnica no solo ayuda a eliminar los pelos sueltos, sino que también estimula la circulación sanguínea, facilitando así el cambio de pelaje.
Alimentación durante el cambio de pelaje
Una alimentación equilibrada es fundamental para apoyar el cambio de pelaje. Durante este período, el caballo necesita una cantidad especial de nutrientes para garantizar un proceso completo y saludable. Asegúrate de que reciba suficientes proteínas, esenciales para un crecimiento capilar saludable. Minerales como zinc y azufre también juegan un papel importante en la salud del pelaje.
Si a tu caballo le cuesta adaptarse al cambio de pelaje, puede ser recomendable consultar a un asesor de nutrición especializado para determinar si se pueden utilizar suplementos alimenticios específicos para apoyar el proceso.
Posibles desafíos durante el cambio de pelaje
No todos los caballos manejan el cambio de pelaje sin problemas. Algunos muestran síntomas que requieren atención. Comportamiento inquieto, sensibilidad al tacto, hinchazón en las patas o en la bolsa del escroto, un cuello grueso, picazón o piel seca y escamosa pueden ser signos de problemas metabólicos. Si el proceso de cambio de pelaje se retrasa o no se completa, es recomendable consultar a un terapeuta metabólico para descartar problemas de salud subyacentes.
¿Cuánto dura un cambio de pelaje típico?
La duración del cambio de pelaje varía de un caballo a otro. Normalmente, el proceso dura entre cuatro y seis semanas. Factores como la raza, la edad, las condiciones de manejo y el estado de salud individual pueden influir en la duración. Por ello, no siempre hay que pensar en condiciones como Cushing si el cambio de pelaje tarda un poco más. Por ejemplo, una ola de frío en marzo puede hacer que el proceso se detenga, reanudándose normalmente cuando vuelve el clima cálido.
Qué cuidados necesita mi caballo durante el cambio de pelaje
Durante el cambio de pelaje, es importante prestar atención adicional a la higiene del caballo. Además del cepillado regular, debes cuidar una alimentación equilibrada y permitirle suficiente ejercicio, ya que esto estimula la circulación y fomenta el cambio de pelaje. Además, a muchos caballos les gusta frotarse y rascarse en esta época del año. Si el suelo aún está helado o embarrado, muchos caballos agradecerán tener la oportunidad de rascarse en el picadero, en la carreta de equitación o en un prado.
Conclusión
El cambio de pelaje es un proceso natural, pero bastante complejo. Con paciencia, cuidado regular y el apoyo adecuado, puedes ayudar a tu caballo a vivir esta estación de manera cómoda y saludable. Observa atentamente a tu caballo y no dudes en consultar a un asesor de nutrición, terapeuta metabólico o veterinario si ves signos de problemas.
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